Cuenta
la leyenda que hace muchos, muchos años, en
aquellos lejanos tiempos en que
los hombres del Norte asolaban estas costas rompiendo
la tranquila vida de sus gentes,
tres hechiceras se conjuraron para acabar con las incursiones
vikingas.
Los
amenazadores drakkars que desafiaban vientos y tormentas
atravesando los mares para devastar sus aldeas, tendrían
que vérselas con la furia de las hechiceras
Mari Zaharra,
Mari y Mari Txiki: “Las Tres Marías”.
El
primer aviso para los temibles dragones marinos vendría
en forma de una ola impetuosa con la que Mari
Txiki sacudiría sus naves haciéndoles
variar el rumbo. Si la advertencia no
era atendida sería Mari la que, con una segunda
e imponente ola, les haría zozobrar.
El miedo se apoderaría de ellos invitándoles
a virar. Si tampoco así se dieran por
vencidos, una tercera ola gigantesca hundiría
sus naves.
Así había
de ocurrir y así ocurrió: los drakkars
vikingos sucumbieron ante una inmensa
tercera ola, la de Mari Zaharra, que se los tragó.
Sin
embargo, en medio de la calma que siguió al
conjuro de las olas, reapareció el más
feroz y despiadado de los dragones del norte. Su silueta
se dibujó amenazadora en el horizonte.
Sin tiempo que perder, las hechiceras aunaron sus fuerzas
lanzándose contra la nave
que, por un momento, pareció resistir el embate
de una ola de proporciones descomunales…
Mucho
tiempo después alguien comentó que las
olas que terminaron con los drakkars
vikingos eran tan grandes como las montañas
suizas.
Pero ¿se
hundió realmente aquel último drakkar?
Para conocer la respuesta tendrás
que revivir su experiencia en la Montaña Suiza
del Parque de Atracciones del Monte
Igueldo. ¿A qué estás esperando?